California
Tierra de vinos, tierra de sol, tierra de hispanos, tierra de encinas y monte bajo, tierra de pinares, tierra de vacas, tierra de parques naturales, tierra desértica, tierra montañosa, tierra bañada por el mar, tierra jovial, alegre, tierra de turistas; ciudades limpias, pueblos pintorescos; California comparte con España detalles, paisajes, clima e idioma, y se diferencia claramente de la mayor parte de Estados que hemos recorrido, principalmente y para mi gusto, en que aquí parece haber un poco más –que no mucha- de vida en la calle.
En todo caso, California no es España, sin ir más lejos hoy suspiraba por unos panchitos con las cervezas; de acuerdo, es absurdo, pero algunas veces, sino todas, en esos pequeños detalles está la felicidad; y poco tardaré en largarme a Cuenca a darle al vino y los zarajos, que se echan de menos.
La verdad, California y San Francisco no son Europa; por cierto, no tengo ni idea de qué es Europa, pero puestos a buscar semejanzas o diferencias, y hartos de tanta diferencia encontrada durante el último mes –sobre todo en lo que a la localización de bares se refiere- nos hemos querido quedar con las semejanzas y haberlas, haylas. California merece la pena la visita y San Francisco es una ciudad muy agradable lo cual, viniendo de alguien que prefiere andar rodeado de matojos, es bastante decir.
En definitiva, veo California, principalmente, como un punto débil del Imperio a través del cual va entrando la sabia hispano-española-castellana, de igual modo que Han Solo se coló en la Estrella de la Muerte por un pequeño agujerillo para hacer reventar la manzana podrida.
No sé si mis ojos lo verán, pero, como dije a Piernas de Roble en el pueblecito de Mancos, recibiendo por respuesta una cara de estupefacción, “I have a dream, that one day all América will speak Spanish”.
PD. En cuanto a nuestra triunfal entrada en San Francisco a voz en grito y de la mano de Bambino, Triana y Raphael todavía ando dubitativo sobre si puede haber algo más grande o más grotesco. Votación a través de los comentarios.


