Adiós, ternera
Sacamos la mano por la ventanilla y te imaginamos pastando y girando hacia nosotros la cabeza con esa mirada única que os copian los tontos: la que tenéis las vacas cuando miráis pasar el tren. La que se nos queda a nosotros cuando te observamos dorándote sobre las brasas de la barbacoa.
Nos despedimos de ti con lágrimas en los ojos y ,si nos quedara espacio, con un nudo en el estómago. Referencia alimenticia has sido en tus más variadas formas pero obligada a cumplir con unas dimensiones que homologamos como “between chest and back”. Saludo con golpe en las respectivas partes que se instauró antes de ingerirte y ahora quedará para siempre como uno de los pilares del viaje.
Te decimos adiós, aunque ten seguro que te llevamos dentro de nosotros, pedazo a pedazo, mordisco a mordisco. Y ni con todas las intenciones del universo, pudimos encontrar mejor sitio para este último chuletón que Ávila, aunque fuera una playa de California llamada así y no estuviera rodeada de murallas.


Ahora sabes como se sintió Homer troceando a “Tenacitas”
Comment por Amiga Visible — August 30, 2007 @ 9:20 am
si, ayyyyyyyyyyyyyyyyyyy, slurp, slurp, ayyyyyyyyyyyyyyyyyy, slurp, slurp.
Comment por Fernando Pajares — August 30, 2007 @ 7:04 pm