Alcorcón, Leganés, Barajas - Nueva York, Chicago, Tulsa, Amarillo, Las Vegas, San Francisco - Ruta 66 - Tras los pasos de Moriarty

Retales de un pasado glorioso

Te encuentras la primera señal y resulta raro.  La asocias a multitud de revistas, anuncios y placas en bares que has visto anteriormente, mucho antes incluso de que supieras lo que era. Y sin embargo, el resto ha sido una réplica de la que ahora está ahí plantada.
Tratas de recomponer el lugar  a como estaba cuando los coches y furgonetas  que la transitaban  no llevaban aire acondicionado ni dirección asistida: un castigo para el cuerpo. Era el peaje que había  que pagar al suelo por llevarte hasta una tierra de prosperidad. A veces, muchas, ese impuesto era la propia vida. De ahí su nombre de  ‘Bloody Route’ (sangrienta/puñetera ruta).
Cruzar una tierra que aún hoy se exhibe  fértil de naturaleza y árida de oportunidades  resultaba  el paseo entre el desear y el poder, la esperanza y la realidad. Mas allá de la lírica que le pueda otorgar la literatura, era la puerta hacia un mundo mejor. Los desiertos de bosque, arena y maíz que la bordean no son sino paradigma de lo que hoy es el estrecho que separa Europa del subdesarrollo.
La ruta, medio siglo después, aún serpentea,  sus dos carriles desaparecen detrás de cada curva de 90 grados o a cada cambio de rasante. Te despista, se funde con la  nueva interestatal, reaparece  en otra intersección 50 kms adelante. Al final, el paso de un motero o dos, o una docena, te la rescata. Con carteles o sin ellos, siempre está ahí, copiloto que te sostiene.

Toyota Avalon - Ruta 66 - Route 66 - Missouri

Españoles a babor

Como ya se ha dicho antes, son ellos y no otros los que lo primero que echan en la maleta antes de viajar es la vara de medir. Quizá el resto tambien lo haga, aunque nunca se puede estar seguro. Parece que los instintos de ciertos otros viajeros europeos andan mas por lo primario, si hay que medir, que sea el numero de cervezas, y el numero de churris que les dicen que no.

Cómo distinguir por tanto un español en Chicago de alguien que simplemente habla en español? Fácil. Estará diciendo, ala, que de puentes tiene el rio, parecen los de el Sella. Sí, a poco que te fijes ves que se parecen mucho, como un huevo a una tostada. Pero nada. Comparación hecha, y a por otra.

Y claro, a la hora de comparar hay que hablar de dinero, que también se da bien. Cuando los españoles fueron a sacar a los mayas de la ignorancia, para acercarles al paraíso a base de machetazos, tal era el ánsia por el oro de los llegados, que los nativos pensaban que realmente se alimentaban de oro. No es que lo acumularan para gastarlo en sus propias guerras locales, no, era que se lo zampaban y lo cagaban en pepitas, no cabía otra posible explicacion para tamaño frenesi aurífero.

Asi que para saciar las ansias de comparativismos monetarios, andamos explorando todas las posibilidades. Desde el gratis total, a lo sleeping in the grass, hasta el me agencio un coche en el que comodamente caben 5 tios, maletas, y sus respectivas cocacolas de 42 onzas el vasito. Lo bueno del caso, es que en cuestiones de gastar, aqui vamos uno de cada tipo, asi que como dicen, en la variedad esta el gusto.

Todavia los hay que van peor que nosotros. Nuestra buena obra del dia ha sido dar indicaciones a una chica hispana que nos hemos encontrado en Collinsville, Illinois. Le pregunta al señor Pajares con voz temblorosa, "excuse me sir, do you speak a little bit of Spanish?" A lo que responde, con acento de Alcorcón: "Soy español, es lo unico que se hablar, y a voces". Quería ir de St Louis a Arizona en dia y medio. Comprobamos con el GPS que es posible, pero durmiendo unas cero horas. Cuando se lo decimos nos contesta que ya ha dormido dos horas, así que está descansada. Y que las niñas vienen durmiendo todo el viaje, no se si es que eran conductores auxiliares o algo. Aparte nos dice que no puede pasar de 70 millas por hora, porque "las gomas están a punto de botar", y con esas la vemos arrancar el coche, olvidandose en el "techo del carro" una cerveza del tamaño de un paquete de pringles.

Buena suerte, alma de cántaro! Nosotros solamente consumimos botellines.

botellines