Alcorcón, Leganés, Barajas - Nueva York, Chicago, Tulsa, Amarillo, Las Vegas, San Francisco - Ruta 66 - Tras los pasos de Moriarty

Días 5 y 6 - Una de conducción: Manhattan - Albany - Saratoga Springs – Niagara Falls - Chicago

Tremenda la paliza de coche que nos hemos dado, menos mal que hubo suerte y nos cambiaron nuestro modelo "serie B", baratito, por un lujoso "serie H", sin soltar un duro de más, aunque esto de los asientos de cuero no termina de gustarme, como voy medio en bolas me quedo repegao.

Tenía por ahí algo escrito sobre lo que hemos ido viendo, pero es demasiado descriptivo y tostón, a quién le importa. Mejor os comento cómo va el asunto de la conducción en EEUU, quizá a alguien le interese desde un punto de vista práctico.

Lo que más difiere es el cambio semiautomático de los coches, la ubicación de los semáforos (después del cruce, y uno por carril, en algún cruce puedes tener enfrente hasta cinco) y las señales de dirección prohibida (prácticamente inexistentes). Al cambio se hace uno rápido, es cómodo, aunque para Europa sería poco funcional (hay demasiadas rotondas y se respetan menos los límites de velocidad); para colmo, el coche tiene la opción de velocidad de crucero, lo programas a la que te parece oportuno y terminas con la impresión de estar en una taza de váter con volante. Los semáforos tampoco son realmente un problema, excepto si ves uno en naranja y decides acelerar para no esperar de nuevo turno, puede ser que estés demasiado lejos del cruce y cuando realmente lo atravieses lleve ya unos segundos en rojo. En cuanto a meterte en dirección contraria, ya me ha pasado, obviamente no venía nadie de frente, si lo ves no la cagas. No suelen indicar “dirección prohibida” en la entrada que no debes coger, sino que en la perpendicular figura una señal que dice “One Way”.

Los límites de velocidad los respetan muchísimo, incluso cuando alguien va descaradamente más rápido que el resto, puede que sólo esté yendo a 140 km/h. Es bastante gracioso ver los coches que tienen, inmensos, de muchísima potencia, circulando a 100. Había oído que en EEUU, debido a que la posesión de armas está muy extendida, las discusiones de tráfico a veces terminaban en asesinato, incluso tenían un nombre para definir estos crímenes, “road rage”, me parece que era. Para mi sorpresa, no he estado en ningún país con una circulación más tranquila, sin duda debido a que todo el mundo conduce a la misma velocidad: la máxima autorizada para la vía por la que esté circulando. Nadie te da las largas para que te apartes, cuando alguien se te cuela en el carril, al ir a tu misma velocidad tampoco te molesta, de modo que terminas por hacer esa maniobra, sin que nadie te mire de reojo al adelantarte posteriormente. De igual modo, no he visto pitadas por salir tarde en los semáforos, ni nada parecido. Increíble. Con el alcohol parecen ser muy estrictos, pero sí dejan hablar por móvil mientras se conduce. Yo sigo en mis trece, me da pánico la carretera, tanto decir que hay accidentes, me han metido el miedo en el cuerpo, así que nada mejor que chuzarme un poco antes de ponerme a la tarea.

A ver si para la próxima os comentamos lo que nos está pareciendo el país por un lado, y el “American Way of Life” por otro, más o menos tenemos consenso.

Brindis Pajares-Jeremías